TODA LA INFO DEPORTIVA
Sábado 25
Febrero de 2017
CIELOSPORTS.COM » Estudiantes - Editorial » 04-04-2016

¿Gobiernan para el club o para ellos?

La política partidaria, personalista o para beneficio de un gobierno atenta contra el sentido del bienestar colectivo y su espíritu de gobierno plural. Cada gestión tienes rasgos y políticas que lo identifican, pero ninguna podrá, jamás, atentar contra la institución.

Estudiantes cambió y la figura del Tribunales de Disciplina ubica a la institución como un ejemplo ante el resto de instituciones que tapan y tiran “debajo de la alfombra” lo que hicieron los dirigentes antecesores por el simple hecho de encubrimiento. Pero para llegar a este punto, lo que sucedió es indigno de ser ejemplo.

El mandato que toman los dirigentes es aquel que les otorgan los socios. Estos son los dueños de las instituciones y los únicos que tienen la potestad de definir quiénes deben ser sus representantes. En los últimos años las representaciones no terminaron como estos esperaban y se tornó un hecho habitual la investigación interna de aquellos que ocuparon un cargo dirigencial.

El Tribunal de Disciplina tomó notoriedad en los últimos años por pedido de las gestiones entrantes. En el año 2011 un grupo de socios pidió la intervención de éste y fue la Comisión Directiva presidida por Enrique Lombardi quien dio transcurso a ese pedido a sus integrantes, para que, de origen a una investigación a dirigentes de la gestión pasada, la que tuvo a Rubén Filipas como Presidente.

Tres años más tarde ese acto se replicó por pedido de la actual Comisión Directiva quien solicitó el accionar del Tribunal para determinar el rol que cumplieron seis dirigentes de la gestión que encabezó Enrique Lombardi. Ante el mal accionar de dirigentes que pasaron por el club en estos últimos seis años, el Tribunal tomó un rol protagónico, el cual tiende a explicar el accionar de quienes gobernaron el club en ciertas situaciones, sus decisiones y consecuencias.

En la última década crecieron los ejemplos de malas gestiones y pésimos dirigentes pusieron en jaque a varias instituciones. Ante este índice los socios que llegaron a gobernar el club en los últimos años son quienes celebraron la investigación interna que puede ejecutar el Tribunal de Disciplina.

Esto generó odios, rencores y posicionamientos que siguieron acrecentando una división que desde hace años se vive en la vida política Pincharrata y un fraccionamiento no antes visto en su historia.

Pero al mismo tiempo generó, en este último caso, que dirigentes que obviaron en reiteradas oportunidades el Estatuto, justifiquen sus actos y errores. Amparados en la división política, ex directivos se atrevieron, luego de atentar contra la carta magna y el destino de la institución, a minimizar la gravedad de sus procedimientos y llevar todo al terreno político.

¿Para qué existe un Estatuto en una institución si a las dirigencias solo les interesa medir sus actos amparados en que no violaron el espíritu del mismo? ¿Desde qué lugar se pueden justificar si no cumplieron con uno de los requisitos que demanda la función dirigencial?

SUMARIO